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Programa para dejar de fumar 2017-10-03T15:43:27+00:00
Programa para dejar de fumar

Dejar de fumar es posible

Querer abandonar el consumo de tabaco es una de las decisiones más importantes que se pueden tomar en relación a su salud y calidad de vida. Diariamente, muchos fumadores intentan dejar de fumar. Las razones para dejarlo son muy diversas y personales. Del mismo modo, los métodos utilizados varían de un fumador a otro; unos lo intentan solos y otros recurren a tratamientos farmacológicos (chicles, parches, pastillas, etc.) o a libros de autoayuda. Prácticamente todas las personas fumadoras, en algún momento de sus vidas, intentan dejar de fumar. Algunas de ellas lo consiguen, pero la mayoría no son capaces de abandonar definitivamente el hábito, aun siendo conscientes de las consecuencias negativas que ello tiene para su salud y su bolsillo. Y es que no existen soluciones fáciles ni mágicas para dejar de fumar, pero con el tratamiento adecuado es posible conseguirlo.

Ideas erróneas sobre el tabaco

  • “Dejar de fumar es cuestión de fuerza de voluntad”: la fuerza de voluntad es un concepto muy ambiguo y, desde luego, no es un rasgo de personalidad. En mi consulta adquirirás herramientas y estrategias que sí te ayudarán a dejarlo definitivamente.

  • “Dejar de fumar es muy fácil”: esta famosa cita refleja la posición que muchos fumadores mantienen ante el proceso de dejar de fumar. Pero, piensa por un momento… si es tan fácil dejar de fumar ¿por qué se intenta dejar tantas veces? Mantenerse sin fumar y vivir sin tabaco es algo que aprendemos, y por ello es posible fracasar en algunos intentos hasta que finalmente lo conseguimos. Lo más adecuado es pensar que dejar de fumar requiere un esfuerzo, pero que cualquier fumador puede abandonar el consumo del tabaco y mantenerse sin fumar, si realmente quiere hacerlo.

  • “Hay pocas cosas tan gratificantes como el tabaco… Si lo dejo, disfrutaré menos de la vida”: para los fumadores, fumar un cigarrillo es una importante fuente de gratificación. Por ello, en los primeros momentos del abandono es frecuente que aparezca la sensación de haber perdido “algo importante”. Sin embargo, poco a poco, el cigarrillo perderá su importancia y volverás a disfrutar de las cosas y actividades de la misma forma que antes.

  • “Se pasa muy mal cuando se deja. Es peor el remedio que la enfermedad”: muchos fumadores tienen miedo a sufrir síntomas una vez que dejan el tabaco: irritabilidad, nerviosismo, aumento de peso, etc… Estos síntomas, que no tienen por qué aparecer con la misma intensidad en todos los fumadores, son temporales y en gran medida controlables por ti. En mi consulta aprenderás a controlar y minimizar estos síntomas, en el caso de que aparezcan.

  • “Yo no lo dejo porque no quiero engordar”: según los estudios solo el 25% de las personas que dejan de fumar aumentan realmente de peso, y suelen ser solo de 2 a 3 kilos. Aunque el inconveniente de un posible aumento de peso no es comparable a los beneficios que le proporciona dejar el tabaco, como medida preventiva durante las sesiones en la consulta, se enseñarán estrategias para que no aumente la ingesta de alimentos y técnicas de control de la ansiedad.

¿Por qué fumamos?

  • El consumo de tabaco es una conducta compleja que se explica sobre la base de dos grandes factores: por un lado, la adicción física y por otro, la continuidad de la acción de fumar que lo convierte en un hábito aprendido.

  • La adicción física es debida a la nicotina que contiene el tabaco. Al fumar, se produce un aumento inmediato de la tasa de nicotina en sangre provocando una serie de efectos sobre el sistema nervioso. Transcurrido un tiempo, que oscila entre media hora y una hora, los niveles de nicotina en el organismo descienden y empiezan a notarse sensaciones de malestar y urgencia por encender un cigarrillo que sólo desaparecerán cuando vuelvas a fumar y restablezcas los niveles de nicotina. En mi consulta realizaremos una evaluación para comprobar el grado de dependencia a la nicotina.

  • El comportamiento de fumar es un hábito aprendido y fuertemente consolidado en los fumadores, que se produce en situaciones específicas determinadas por las situaciones antecedentes y consecuentes de la conducta, lo que implica la necesidad de realizar una evaluación de esas situaciones. Fumar un cigarrillo se convierte en un hábito debido a la práctica, llegando a fumar entre 50.000 y 300.000 cigarrillos a lo largo de tu vida. De esta manera la conducta de fumar termina siendo automática. Otro aspecto importante es la cantidad de cosas que haces fumando a lo largo del día. La asociación del cigarrillo a numerosas actividades conlleva que, el mero hecho de realizarlas, te provoque el deseo de fumar. Piensa a cuantas cosas de tu vida cotidiana se ha asociado el hecho de fumar: tomar café, salir de copas, conducir, estar con amigos, la sobremesa, etc. Cualquier actividad de éstas que realices sin acompañarla de un cigarrillo, te puede parecer extraña, incompleta e insatisfactoria. Dejar de fumar es un proceso en el que tendrás que aprender a realizar tus actividades cotidianas sin tabaco. Tendrás que aprender a “desaprender”. En la consulta trabajaremos las herramientas necesarias para lograrlo.

  • Fumar es una actividad altamente reforzante y se mantiene porque cada vez que fumas obtienes consecuencias positivas, tales como sensación de placer, de relajación, alivio de los síntomas de abstinencia, etc.

Psicólogo para dejar de fumar

Tratamiento para dejar de fumar en Valladolid

En mi consulta realizaremos un programa de tratamiento integral para dejar de fumar, que te capacitará para mantener la abstinencia tras adquirir las habilidades necesarias. A través de tu participación activa y de tu esfuerzo, aprenderás a vivir sin fumar. Durante el tratamiento se lleva a cabo una evaluación completa adaptada al cliente. El programa se lleva a cabo en la consulta, consta de 3 sesiones de una hora de duración y te permitirá aprender:

  • Rechazar el ofrecimiento de los demás: Es muy importante adquirir control sobre el entorno, y manejar adecuadamente las situaciones de mayor riesgo de fumar. Saber rechazar un ofrecimiento para fumar es esencial para mantener la abstinencia una vez que se ha dejado el tabaco.

  • Evitar el riesgo: Es necesario conocer con exactitud las situaciones que desencadenan la conducta de fumar porque, una vez dejado el tabaco, serán las situaciones que con más probabilidad podrán hacerle volver a fumar, es decir, situaciones de riesgo. Sabiendo exactamente cuáles son, podremos preparar las estrategias adecuadas para enfrentarnos a ellas y controlarlas.

  • Afrontamiento adecuado del síndrome de abstinencia: Al dejar de fumar, pueden producirse una serie de efectos negativos en tu organismo y en tu estado de ánimo a consecuencia de la reducción de los niveles de nicotina. Es lo que se denomina síndrome de abstinencia y es la principal causa de recaídas. Gracias a una serie de técnicas y herramientas que aprenderás en la consulta, superarás este momento y cada día te sentirás mejor.

  • Disminuir las sensaciones reforzantes de consumir un cigarrillo convirtiéndolas en sensaciones desagradables, así como reforzar las sensaciones y emociones positivas que se derivarán del hecho de dejar de fumar.

  • Adquisición de técnicas de autocontrol: El autocontrol implica tener preparado un plan concreto para afrontar el reto de llegar hasta la meta de dejar de fumar. Las técnicas de autocontrol son necesarias para enfrentarse a las situaciones que nos producen deseos de fumar. Muchas veces las personas atribuyen su fracaso para dejar el tabaco a la poca fuerza de voluntad que tienen. Quizá sería más exacto decir que no emplearon el plan y las estrategias adecuadas, o las desconocían.

  • Seguimiento: Una vez que hayas abandonado por completo el hábito de fumar, se te proporcionarán herramientas y recursos necesarios para mantener la abstinencia, realizando un seguimiento a través de contacto telefónico si el cliente así lo necesita, para resolver posibles dudas, anticipar situaciones de riesgo y reforzar al cliente por mantenerse abstinente.

“Cuando se estudia una enfermedad, no sólo se estudia la enfermedad, sino sus vectores. Para la malaria serían los mosquitos. El vector de las enfermedades cardíacas y pulmonares, es la industria del tabaco.”

Stanton Glantz